“El 11-S marcó en la historia, también del periodismo, un antes y un después”. Aquél día negro de 2001, Sandra Golpe trabajaba en CNN+. Aquél día, Sandra Golpe trabajó más de 24 horas seguidas sin mirar el reloj. Aquél día de “bloqueo y pánico, en el que no sabíamos qué iba a pasar en el mundo, y si tocaba la Tercera Guerra Mundial”, Sandra Golpe vivió en primera persona un punto de inflexión, porque, desde aquel día de terrorismo, torres caídas y televisiones en directo echando humo, entendió que había llegado el momento en el que las cosas iban a ser diferentes.

Catorce años después, Sandra Golpe presenta, junto a Álvaro Zancajo, las noticias de la noche en Antena 3 Televisión. Es una periodista que ahora hace de presentadora de informativos, pero que ha hecho de todo lo que se hace en una redacción. Es de esa generación de periodistas que presenta las noticias que ella ha escrito y que ella ha editado. No es un busto parlante que funciona a golpe del telepromter. “Me parece hasta ofensivo que se diga que los presentadores de informativos somos hombres o mujeres florero. Yo no soy presentadora de informativos, soy periodista”.

Es una periodista total, demasiado tímida y demasiado discreta como para querer ser sólo una cara conocida. Lo suyo es estar al otro lado de las cámaras haciendo periodismo, pero ahora es el último eslabón de un equipo, “a los que intento representar en directo lo mejor que puedo”.

Una profesión “caprichosa”

Golpe considera que “aunque el periodismo sea una profesión apasionante, es muy caprichosa. Hoy estás aquí, y mañana estás allí. Las mujeres tenemos un problema al hacer pantalla, y es que caducamos antes. Aunque suene machista, creo sinceramente que es así. En otros países esto no pasa: en otros países, el peso del informativo lo llevan los veteranos. Creo que todavía tenemos muchas cosas que aprender de los modelos de televisión anglosajones, porque allí tienen las ideas más claras”.

Sandra Golpe es “una friki de internacional”, una “aprendiz” que guarda detrás del telón la ilusión de poder escribir, de ser corresponsal. Es una joven dinámica con madera de periodista de batalla, a la que ahora le toca dar la cara en el frente. Por eso, es una entusiasta del trabajo en equipo. En el funcionamiento de un equipo ella ve la clave de los mejores directos.

Su informativo de calidad tiene tres señas de identidad, y todas ellas convergen en el equipo: ofrecer todas las versiones, contrastarlas con rigor y contar las cosas con honestidad. Después, “cabeza fría, improvisar con arte y con conocimiento de causa cuando las circunstancias lo exigen, y aplomo. Si delegas en el equipo y cada cual cumple adecuadamente su función, las cosas funcionan siempre bien”.

Equilibrio y naturalidad

No es idealista, porque es perfeccionista, “una característica que me parece positiva para este trabajo”. Por eso cree que “ningún informativo es perfecto”. Su intención es colaborar en la edición de informativos en cuyos contenidos haya un equilibro “entre lo que interesa a nuestra audiencia, y lo que consideramos éticamente responsable. Trabajamos con detalle las curvas de audiencia, sabemos al detalle qué funciona y qué no. No nos engañemos. Pero también tenemos la responsabilidad de informar de cosas que gustan menos, pero son necesarias, aunque resulten lejanas”.

Su impresión es que “cuando una persona se presenta con naturalidad a la audiencia, gana bastantes puntos. Además, si se tiene la tranquilidad de estar contando cosas de las que estás informada, creo que eso traspasa la pantalla y los espectadores entienden que lo estás haciendo con profesionalidad”.

En su opinión, “la credibilidad se consigue con años de experiencia. En Antena 3 Televisión contamos con el profesional con más credibilidad de la televisión española, que es Matías Prats. También ayuda mucho trabajar en una cadena como esta, que cumple ahora 25 años”.

Aunque el plató esté a las afueras de la ciudad, Sandra Golpe no cree que esté lejos de lo que pasa cerca de cada persona: “El plató está a pie de calle. En ese camino hemos avanzado mucho desde esta casa. Hemos sido pioneros en incorporar al paltó todas las posibilidades que nos permite la tecnología para interactuar con los espectadores y para que sea más fácil que allá donde haya una noticia, allí estaremos nosotros”.

“El que se equivoca, es porque trabaja”

¿Y cómo gestiona una persona tímida un error en directo ante miles de personas? Sin contar las horas después de cada emisión en la que Sandra revisa cada informativo para aprender y mejorar, Golpe aconseja que “reírse de uno mismo es siempre lo más inteligente”. Eso sí, si ella hubiera sido la encargada de la emisión de las campanadas en Canal Sur, “sería algo que no me perdonaría nunca… ¡Aunque cosas peores pasan en la vida! Mi padre decía muchas veces: “El que se equivoca, es porque trabaja”.

Sandra Golpe. Quédense con esta cara. ¡No! Mejor, quédense con ese nombre. Porque una periodista discreta en prime time que habla siempre de su equipo, que no está acomodada en el plató y que, precisamente por eso, tiene sueños profesionales, ¿quién sabe? Podrá caducar como presentadora, pero como periodista, ¡nunca!

 

Álvaro Sánchez León