El pasado 10 de octubre, James Paul Harding (Londres, 1969) anunciaba que renunciará a su puesto como director de BBC News el próximo 1 de enero. Unas semanas después será el ponente de la VI edición de Conversaciones.

Durante los últimos cuatro años, Harding ha sido el máximo responsable editorial de las redacciones de la BBC, probablemente –como él mismo la definió- “la organización periodística más importante del planeta”, con una audiencia que supera los doscientos cincuenta millones de personas en todo el mundo.

Al frente de una división de noticias con alrededor de siete mil empleados, su trabajo ha servido para recuperar la imagen y la reputación informativa de la BBC, dañada en los años previos a su llegada por escándalos como los de Jimmy Savile, la falsa imputación de Lord McAlpine por abusos a menores, o la auditoría que destapó los sueldos exorbitantes de algunos ejecutivos de la Corporación.

James Harding ha tenido que lidiar con uno de los períodos más convulsos de la política británica contemporánea (dos elecciones generales, el referéndum de independencia de Escocia, el Brexit) y de la política internacional (la guerra contra el Estado Islámico, las tensiones económicas internacionales, la emergencia de populismos en Europa, y la llegada de Trump a la presidencia estadounidense).

 

Una preparación de primera

Tras acabar sus estudios universitarios de Historia en Cambridge y después de algún tiempo estudiando y perfeccionando su japonés –Harding habla además alemán, francés y mandarín- en 1994 entró a trabajar en el Financial Times. En él fue responsable de abrir la primera delegación del periódico en China y corresponsal en Shangai entre 1996 y 1999. De vuelta a la sede del diario financiero en Washington, ocupó los puestos de director de la sección de medios y de jefe de la delegación en la capital americana, hasta 2006.

James Harding dejó el Financial Times cuando su amigo y colega, el director de The Times Robert Thompson –también versado en mandarín-, le fichó como editor de la sección de negocios. A los pocos meses de trabajar en el periódico de Rupert Murdoch, fue promovido a director del diario, en diciembre de 2007. Se convertía así, a la edad de 38 años, en el director más joven del centenario periódico, además del primero de origen judío. Bajo su dirección, en un momento difícil para el rotativo –por la política de reducción de costes en medio de la crisis financiera, la introducción del muro pago (paywall) en la edición online, etc.- el Times fue nombrado en 2009 “Periódico del año” en los British Press Awards.

Como director de The Times, Harding encabezó las negociaciones de los directores de diarios británicos con el Gobierno de David Cameron para regular la prensa. Esas conversaciones fueron consecuencia de las conclusiones de la Comisión Leveson, impulsada por el Gobierno tras saltar el escándalo de las escuchas ilegales en News of the World, un tabloide que formaba parte del grupo de Murdoch, News International. Las tensiones en torno a ese escándalo, y al papel del Times y del propio Harding al criticar ciertas actuaciones de News International, desembocaron en su salida del diario, en 2012, al conocer que Murdoch estaba buscando su sustituto. La redacción del diario londinense reaccionó con tristeza y lágrimas ante su salida, y el subdirector del periódico le describió como “the best editor The Times ever had”

Durante toda su carrera, bajo las críticas de algunos y las alabanzas de muchos otros, James Harding ha demostrado ser un apasionado del periodismo y un profesional con enorme talento para liderar una redacción

Con él, la BBC ha sido capaz de situarse en la vanguardia de la aplicación de las tecnologías a la actividad y al negocio periodístico pero, al mismo tiempo, sabiendo preservar los valores fundamentales del buen periodismo de siempre. Suyos son, en buena medida, proyectos como el de seguir impulsando las slow news, la difusión de la información a través de un mayor número de lenguas, el lanzamiento de servicios como Reality Check para hacer frente a las noticias falsas, o el uso de drones para cubrir mejor determinados acontecimientos noticiosos.

En enero de 2018, James Harding dejará de estar al frente de la BBC para embarcarse en nuevos retos periodísticos, orgulloso de haber vivido una de las épocas más intensas en la historia de la Corporación y en la vida pública británica e internacional. Y estará en Madrid para contarlo en directo. #CelebratingJournalism