Óscar Vázquez es, desde el pasado julio, el subdirector de Informativos de Antena 3 Noticias. En este departamento ha sido director adjunto y editor de Noticias 1. En su periplo de experiencia por la cadena de televisión madura de Atresmedia ha coincidido con Ernesto Saenz de Buruaga, Pedro Piqueras, Olga Viza, Matías Prats, Mónica Carrillo, Susanna Griso, Vicente Vallés…
Él está detrás del telón. Desde hace años. Discreto. Preparado.

“He tenido la gran suerte de trabajar con los mejores y, además, encontrarme con compañeros muy buenos, muy comprensivos, muy tolerantes, muy receptivos, muy trabajadores, muy de equipo, de apoyo al grupo, y de generar buenos ambientes, algo fundamental en una profesión tan competitiva como esta”.

De televisión tradicional, sabe. Y de futuro. Y de profesionales válidos de ayer, de ahora, y de siempre.

 

¿Las televisiones en España siguen siendo tradicionales o están subidas ya al tren del futuro?

En parte es tradicional porque está vinculada al hogar y a la familia desde hace decenas de años, pero no tengo ninguna duda de que es, a la vez, un medio moderno. La televisión, por naturaleza, es un medio abonado al cambio perpetuo, aunque no todas las cadenas han evolucionado igual. Probablemente, las televisiones públicas hayan tenido más limitaciones para avanzar y se hayan quedado en modelos de parrillas muchos más tradicionales. En cambio, las televisiones privadas hemos tenido más facilidad para adecuarnos a los nuevos tiempos y a lo que nos pide el mercado.

A una televisión la mide algo tan democrático como un mando a distancia. Nuestros telespectadores nos están diciendo permanentemente qué es lo que les gusta. Eso genera una importante vinculación al cambio.

En el caso de los Informativos, es verdad que la estructura es más o menos la misma, pero la forma de elaborar el guion, de competir, de jugar con los grafismos, de contar con las aportaciones de las redes sociales… ha evolucionado mucho.

¿Cómo se piensan los informativos en televisión en un mundo de impactos constantes de noticias e historias a través de las redes sociales?

Mi reto ha sido siempre hacer el mejor de los productos posibles, con la mejor de las audiencias probables. Cuando diseñamos un informativo estamos pensando en qué le va a interesar al espectador y en cómo contarle la historia de cada día lo mejor que podamos.

Las aportaciones de las redes sociales son muy atractivas pero intento que todo ese mundo no marque nuestra forma de estructurar un guion. Intentamos huir del sensacionalismo, aun siendo conscientes de que trabajamos en un medio donde la imagen es esencial, y la espectacularidad da réditos. Buscar el equilibrio entre lo interesante y lo importante es la fórmula esencial para lograr el mejor informativo para la máxima audiencia.

¿Qué papel está jugando Antena 3 en el diseño de la televisión que viene?

Antena 3 tiene un rol de protagonista principal en ese diseño, por una razón: formamos parte de Atresmedia, el grupo de comunicación más importante de España. Nuestros Informativos tienen poco que ver con el modelo de nuestros competidores directos. Nos obsesiona la búsqueda del rigor, del equilibrio, de la calidad, de la credibilidad… En la parrilla se buscan programas que aglutinen a un público familiar. Queremos hacer una televisión que pueda ver todo el mundo, que no rechine, que no sea histriónica… Todo este empeño se ve también en la evidente apuesta por las series de calidad. La calidad marca la línea estratégica de la cadena. Todas las televisiones modernas van a apostar por la calidad por encima de todo, también por encima de la audiencia.

En Atresmedia conviven una televisión con 26 años, Antena 3, y otra casi nativa digital, La Sexta. ¿Qué aprenden una de otra?

Atresmedia es una gran escudería con dos coches punteros. Yo compito para que gane el mío, pero me alegro muchísimo de los logros de La Sexta. Aquí hay dos modelos de televisión, que son muy distintos en todo, pero al final los dos coincidimos en hacer buena televisión. Los profesionales jóvenes te aportan la capacidad de empuje, la valentía y el arrojo que quizás desaparecen con el paso de los años.

Yo aprendo, sobre todo, de los becarios. Ellos ya han crecido inmersos en la cultura digital. La mentalidad con que un profesional empieza a dar sus primeros pasos en la carrera del periodismo me aporta mucho. Si aprendes de ellos como profesional, imagínate como directivo…

Nosotros siempre nos fijamos en lo que hacen los demás. Creyendo que somos buenos, es imposible tener la verdad absoluta en todo lo que hacemos. Aprendemos de La Sexta y de otras televisiones privadas, y públicas. La fluidez en la sinergia entre ambas cadenas es buena, va mejorando con el tiempo, y contribuye a consolidar un grupo maravilloso.

Como directivo, ¿cuál es el perfil de periodista joven que buscan las televisiones?

La palabra que mejor define ese perfil es “polivalencia”. La línea divisoria que separa la prensa, la radio y la televisión es muy fina y se ha cruzado, probablemente también por las necesidades económicas de los medios. Buscamos al periodista todoterreno que sepa locutar, escribir y montar una crónica bien. El perfil profesional que yo demando incluye formación universitaria, control de idiomas, con capacidad de competir y aguantar la presión y, todo eso, sin renunciar a la especialización que demanda el periodismo de calidad.

¿Hay algún modelo de televisión nacional o internacional que os sirva como referencia para pensar vuestros próximos pasos?

Soy un apasionado de la televisión norteamericana porque nos sacan décadas de ventaja. Es más, tengo la percepción de que en los últimos años se ha agrandado la distancia entre la televisión que se hace en Estados Unidos y la que se hace en España y en otros países europeos. En cada minuto de televisión americana se plasma la búsqueda constante de la calidad sin renunciar al espectáculo de la programación. Para mí, eso es una auténtica obsesión.

También me gusta el modelo de la BBC, más riguroso y más sólido. También en los canales de pago se están haciendo productos muy interesantes y muy buenos, que son viables porque se dirigen a una audiencia más reducida y también porque pueden aguantar la presión comercial de tu propio medio.

¿Cómo casan en esta tele el prestigio y la repercusión social de sus periodistas, con el avance empresarial y mediático de toda la cadena?

Estamos hablando de un matrimonio. El progreso de la cadena está vinculado al prestigio de sus profesionales, y viceversa. El prestigio de Matías Prats es absolutamente incuestionable, pero también está avalado, respaldado, tutelado y ayudado por la calidad de Antena 3 Televisión. Se puede poner también el ejemplo de Susanna Griso, o de Vicente Vallés. Dentro de Informativos, yo no he tenido ninguna mala experiencia con los grandes tótems de la profesión. Para mí ha sido muy fácil gestionar el ego de nuestros profesionales más reconocidos.

Las fuentes del periodismo han cambiado. ¿Qué hace y qué debería hacer la televisión con el llamado periodismo ciudadano?

¿El periodismo ciudadano es una fuente? De entrada, todo lo que suene a profesional-ciudadano no me gusta. No me pondría en manos de un médico-ciudadano. Prefiero un profesional. Dicho esto, el volumen de información que maneja esta sociedad y la facilidad con la que la información fluye y llega a cualquier persona obliga a ampliar el espectro de las fuentes convencionales. Antes, la lucha del profesional del periodismo era encontrar una buena fuente. Ahora, la pelea es distinguir el grano de la paja.

La universalización de la información tiene cosas buenas, y cosas malas. Amplía las posibilidades, pero también suscita el riesgo de que la información caiga en manos de personas que desconocen nuestra ética profesional y nuestro código deontológico.

El llamado periodismo ciudadano hay que tenerlo en cuenta, pero no puede ser el leit motiv de tu forma de trabajar. Es, sólo, un elemento más.

Más allá del avance tecnológico, ¿mejoran las televisiones sus índices de confianza entre sus audiencias?

Nosotros peleamos para que nuestro público se sienta identificado con la cadena, con sus Informativos. Queremos que el espectador perciba que esta casa le cuida, y que siempre da lo mejor de nosotros mismos. Ese es nuestro objetivo.

¿Aportan algo a una televisión los modelos de innovación de la prensa escrita?

Todo aporta. Nuestras fuentes son todas las que sean fidedignas y se caractericen por su calidad. Hemos visto infografías maravillosas en un diario digital que después hemos trasladado a la pantalla, y trabajos estupendos que nos han abierto los ojos y nos han dado pistas para mejorar. Nos aportan los diarios, la radio, y el talento de las redes sociales que estamos descubriendo, porque con todo ello tenemos acceso a mucho más talento.

 

Álvaro Sánchez León | @asanleo