Nació en Madrid y lleva casi toda su vida profesional ligada a El Periódico de Cataluña, medio en el que empezó a escribir cuando terminó la carrera, primero como becaria y después en la sección de sociedad. Actualmente trabaja en la sección de cultura. Muy consciente de los nuevos retos para el profesional del siglo XXI, Olga Pereda combina sus entrevistas y reportajes en el periódico con una activa participación en las redes sociales “para el periodista, hoy, esta presencia en internet es un irrenunciable”.

 

¿Por qué periodismo?

Me encantaría dar una visión más bucólica pero la realidad es que, desde pequeña, se me daba bien escribir y siempre he pensado que uno tiene que dedicarse a lo que hace bien así que, cuando fui creciendo, decidí  que lo que tenía que hacer era dedicarme a escribir de manera profesional.

¿Qué cualidades tiene que tener un buen periodista?

Un periodista no puede vivir en un mundo alejado de la realidad. Tiene que viajar en el metro, en el bus, tener amigos que no sean periodistas y leer, leer mucho, periódicos y libros. En definitiva, tiene que conocer el mundo en el que vive y del que tiene que informar.

Pero los avances tecnológicos quizás están cambiando el perfil profesional del periodista…

Los avances tecnológicos no solo afectan a los periodistas sino a todas las profesiones. También los que trabajan en un banco se han tenido que acostumbrar a los ordenadores. Eso no significa que la esencia del periodismo tenga que cambiar. La esencia es la misma pero tienes que adaptarte a las nuevas tecnologías. Y hoy, tú no eres un buen periodista si no estás presente en las redes sociales. Creo que, por más que les pese a algunos, un periodista tiene que tener perfil digital, estar presente en Twitter, tener dispositivos electrónicos para cubrir una emergencia… No puede ser que salgas de la redacción y no te puedan localizar. Eso es un irrenunciable para el periodista del siglo XXI.

¿Periodistas, entonces, siempre en on?

Por supuesto, siempre ha sido así y ahora más. Es un trabajo muy vocacional, te va la vida en ello. Eres periodista las 24 horas del día y si esta noche sucede algo me voy a poner a escribir. Tú no puedes desconectar. Nosotros decimos que antes de internet vivíamos mejor, tu cubrías una cosa y a veces hasta podías irte a comer y luego escribir. Ahora todo eso ha cambiado.

¿Qué opina del periodismo ciudadano?

Hoy parece que todo el mundo puede ser periodista, vas por la calle, ves un accidente, haces una foto y la difundes por internet. El periodismo profesional tiene que luchar contra eso, tiene que marcar la diferencia. Ese es el reto. Yo pienso que una persona no se puede informar bien solo a base de leer tuits que no sabe ni desde donde se escriben. El periodismo serio se enfrenta a este problema: a la calidad. Es lo que termina marcando la diferencia.

Sí, pero en un mundo donde la inmediatez es casi todo, hay blogs o webs que precisamente por su poca estructura y su carácter unipersonal informan antes… ¿si no es la rapidez, qué aporta ese periodismo profesional?

Te voy a contestar con un ejemplo, la semana pasada el Ministerio de Cultura mandó una nota de prensa un poco críptica en la que se hablaba de un acuerdo para el cine, a mí me pilló fuera de la redacción pero empecé a leer tuits y comentarios. Un bloguero copia tal cual y difunde  la nota de prensa pero yo pensé, a mí esto no me queda claro… y ¿qué tienes que hacer? Pues llamar a las fuentes y contrastar y entender la noticia para poder aportar valor al lector. Si tú eres periodista te conocen, llamas a la jefa de prensa de Cultura… porque tienes su teléfono. Y te contesta porque te conoce. Y después de hablar con ella, llamas a otra fuente, al presidente de los productores, por ejemplo, que también te tiene que conocer y con eso haces tú una información que aporta, que es más valiosa y más útil.

Y en ese periodismo profesional, ¿es más importante el periodista o el medio?

Yo soy Olga Pereda y tengo mis fuentes, mis contactos… pero mi segundo apellido es “El Periódico de Cataluña”. Si trabajara en un medio más pequeño no tendría la agenda que tengo. Es así, trabajas para tu medio. Los periodistas necesitan un entorno, un equipo. Insisto en que la importancia de tu apellido es la empresa.

¿Cómo piensa que hay que afrontar la crisis económica de los medios?

El derecho a la información es un derecho universal pero ¿la información tiene que ser gratis? Internet parece que demuestra que sí, pero yo dedico muchas horas del día a una profesión y recibo un sueldo por ello así que, si todo es gratis, algo no cuadra. Quizás no haya que pagar por una noticia rápida que se da en Internet (una dimisión, una subida de la luz…) pero tú como periodista, a partir de esa noticia, tienes que elaborar una información enriquecida. Una información que, creo, merece  la pena pagar por ella. Por la noticia quizás no pero por el análisis, por la valoración, sí… Eso cuesta. Cuesta 1’30, por cierto, menos que un café.

¿Qué está haciendo El Periódico de Cataluña para capear la crisis?

En El Periódico, como en el resto de cabeceras, quizás nos ha pillado un poco de sopetón el impacto digital. Ahora mismo tenemos una web muy fuerte con mucha información, hasta con un informativo  de elaboración propia, y todo eso es de acceso gratuito. Sin embargo, los temas propios, los análisis, los contenidos del periódico son de pago. La verdad es que me sorprende que haya periódicos que ofrezcan más información en su página web que en el periódico. Me siento estafada como lectora cuando veo eso.

¿Siguen siendo necesarias las facultades de comunicación?

Son vitales. Si apostamos por el periodismo profesional está claro que es necesario que haya una formación universitaria. Una formación que, al mismo tiempo, se dé muy pegada al terreno de juego. No puede ser que tengas profesores que no hayan pisado una redacción. Hay que facilitar las prácticas, acudir con tus alumnos a los núcleos donde surge la información para que aprendan a tratarla. Y luego estas facultades te tienen que dar una cultura profunda y tienen que servir para trasmitir valores a los futuros periodistas. Que no vivan en los mundos de Yupi que sean conscientes de que trabajan para el ciudadano.

¿Qué perdería un mundo en el que no hubiera periodistas? ¿Qué aportan a la sociedad?

Vivimos tiempos donde no se nos valora mucho a los periodistas pero creo que el periodista es necesario. ¿Quién vigila si no al vigilante?, ¿quién vigila al poder? ¿quién denuncia –de una manera profesional- las cosas que le están sucediendo al ciudadano cada día?