“Lo que percibí desde el principio fue la excelencia académica”. Con esas palabras resume Miguel Angel Liso lo que supuso para él su paso por la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra.

Su carrera profesional arranca en la Agencia Europa Press, donde trabajó de 1978 a 1984. Después se incorporó a Cambio 16, luego a Diario 16 de Aragón y, desde principios de los años 90, está vinculado al Grupo Zeta, donde en el año 2003 se le nombra Director Editorial y de Comunicación, cargo que ocupa hasta hoy.

Ha recibido diversos galardones, entre ellos el “Premio de Periodismo Ortega y Gasset” en 1987, que obtuvo por una serie de artículos sobre corrupción en la policía, y el Premio Nacional de Defensa en el año 2001.

Para él es imprescindible que el periodista sea “esa figura mediadora, con un alto nivel ético, con criterio, capacidad de sintetizar, contextualizar y seleccionar, que sepa dar buena información a sus lectores.

Los momentos actuales le parecen de los más difíciles que ha vivido en la profesión: “Ahora estamos viviendo un momento duro, terrible, con una crisis económica que está llevando al cierre de muchas publicaciones, así como al despido de muchos compañeros, y, además, hay una revolución tecnológica en la que no acabamos de encontrar el modelo de negocio”. Pero, a pesar de todo, se muestra optimista frente al futuro: “la situación es complicada y los cambios muchos, pero el periodismo va a seguir siendo lo mismo, al margen del soporte”.