Martín Mucha decidió que quería ser periodista porque en su país, Perú, era la única forma de vivir de la escritura, que es lo que realmente le apasiona.

Es especialmente agradable conversar con alguien que ha aprovechado a fondo las oportunidades que la vida le ha brindado. “Yo no escogí a la Universidad de Navarra, la Universidad de Navarra me escogió a mí porque tuve la suerte de obtener una beca. Yo nací en una chabola, en un lugar donde parece imposible que termines estudiando en una universidad”

Participó en el último taller de periodismo narrativo que dictó Ryszard Kapuscinski a quien considera su maestro; piensa que Escrivá y Kapuscinski, de conocerse, habrían congeniado: “Yo creo que si se hubieran conocido en la realidad tendrían una conversación deliciosa, ambos eran grandes lectores, de filosofía, de teología, de periódicos.”

Actualmente, es redactor de los suplementos semanales Crónica y Magazine del diario El Mundo y también es novelista. Su primera novela, “Tus ojos en una ciudad gris”, fue en 2010 finalista del Premio Unicaja de Novela Fernando Quiñones.

Al hablar de la crisis del periodismo, Mucha ve el fracaso de los formatos actuales como una oportunidad para volver a los orígenes: “Esto hay que asumirlo como lo que es: un cataclismo, una gran hecatombe donde va a haber muchos náufragos y muy pocos supervivientes, que serán los que puedan detenerse a pensar y a trascender qué es lo que hizo al periodismo lo que es y lo que hizo a algunos periodistas importantes.”

A lo largo de su carrera, ha ganado diversos premios de escritura –como los Juegos Florales de Poesía de la Pontificia Universidad Católica de Perú (1996)- y de periodismo, como el Premio Rey de España de Periodismo por sus reportajes sobre inmigración (2007).