Lleva la marca ABC por toda España pero ha sido cocinero antes que fraile. Tras sus años de estudiante de Periodismo en la Universidad de Navarra, se estrenó en la profesión en los diarios El Día, de Tenerife, y Canarias7. Luego entró en el periódico al que ha dedicado la mayor parte de sus energías -el ABC– como delegado en Castilla León y redactor jefe de Nacional e Internacional. Los últimos años los ha dedicado a la gestión como subdirector de Medios Digitales, Fin de Semana y Expansión Territorial. En su blog asegura que, aunque hoy habla y gestiona más que escribe,  no guarda su pluma. Además, participa en tertulias de radio y televisión. Uno de sus últimos tuits es toda una declaración de intenciones: “#Periodismo es ejercer personalmente el oficio con la mayor honestidad y destreza. No necesitamos héroes que nos den lecciones colectivas”.

 

¿Se ve luz al fondo del túnel de la crisis del Periodismo?

Yo creo que la profesión está en crisis por dos razones: porque la sociedad está en crisis y porque ésta afecta al sector: se invierte menos en recursos, sobre todo humanos. Pero, más allá de la limitación económica, somos los periodistas los que tenemos que retomar este viejo oficio con el viejo espíritu de hacer periodismo.

¿Cuál es el papel de los medios en una sociedad democrática?

Los periódicos son fundamentales para que una sociedad democrática funcione, para que haya crítica al poder establecido y para que la sociedad esté informada y formada. Ya lo decía un presidente de EE.UU. Por eso es también muy importante la rentabilidad. Porque sin ella, no hay periódicos y la libertad está en riesgo.


¿Qué cualidades ha de tener un periodista del siglo XXI?

Las mismas que hace un siglo. A veces nos volvemos un poco locos todos pensando que basta con saber mucho de internet, de nuevas tecnologías o con manejar programas informáticos. Yo creo que lo importante es el viejo espíritu del periodista. Primero, la vocación; segundo, que esa vocación te lleve a tener una curiosidad por las cosas, por el saber, y por querer contárselo a la gente. Y para eso es muy importante la formación propia y estar permanentemente en contacto con la sociedad, que es otro de los grandes problemas de los medios de comunicación: que a veces están muy alejados de lo que piensa y quiere la sociedad.

Columnismo,  género de opinión. ¿Cree que es un género que se va extinguir o es el género del futuro?

Yo creo que el columnismo es el género del pasado, del presente y del futuro. La sociedad demanda periodistas -y no sólo periodistas- que den su opinión sobre cualquier asunto de actualidad. Además, se está incorporando cada vez más el análisis de la información, de los acontecimientos. Ahí hay todo un mundo por explorar. Hacen falta analistas especializados que sepan, con pedagogía y buen estilo de escritura, contarle a la gente por qué está pasando lo que está pasando.

Hablábamos antes de la aplicación de Nick D’Aloisio que resume las noticias. ¿Cómo se puede compaginar esa necesidad de los formatos breves –vivimos en el mundo de la prisa- con seguir contando los matices de la verdad?

Siempre ha existido la simplificación: en un sumario, en una entradilla… Y así tiene que seguir siendo. Otra cosa es que eso sea lo único que ofrezcamos al lector. Si todo se reduce a dar dosis de mínima información, nos estamos equivocando.  Porque al final tenderemos a la superficialidad. Twitter es una gran herramienta pero en sí mismo no es periodismo. Cualquier noticia no se puede condensar en 140 caracteres. Un tuit tiene que servir de comentario, de enlace a una información más profunda. Si nos quedamos en la superficialidad, estamos haciendo una traición al periodismo y a los ciudadanos que nos quieren leer.

Ahora todo el mundo se considera periodista porque tiene un blog y usa las redes sociales. Se ha dicho  que una solución puede ser el lanzamiento de medios especializados en Fact-Checking (comprobación de datos), ¿cree que son importantes a la hora de revalorizar el periodismo?

Los datos son importantes. Que en el siglo XXI un periodista tenga mucho más acceso a la documentación es un avance extraordinario. Otra cosa es quedarse ahí. Los datos son una herramienta para profundizar en la información, explicarla y contextualizarla bien.  Los blogs son una forma de contar cosas a la gente, pero un bloguero -por el hecho de serlo- no es periodista. El blog será un género en la medida en que cumpla las funciones del periodismo: dar información, análisis y aportar valor añadido al usuario. Pero, insisto, no por ser bloguero ya se es periodista.

¿Cómo ha afrontado ABC la integración de las redacciones en papel y digital en estos primeros años de Internet?

Como todos los periódicos del mundo, estamos intentando encontrar la “fórmula de la Coca-Cola”. Un experto en organización de redacciones decía que nadie tiene una fórmula válida para todos, cada medio tiene que encontrar la suya. En ABC hemos logrado una integración parcial. Hay doble redacción y al mismo tiempo las secciones actualizan en  Internet. ¿Cómo será el periodista del futuro? Será exactamente igual pero el soporte obligará a tener una organización un poquito diferenciada, por especializaciones, con una misión específica dentro de la organización.