El director general de Servimedia, agencia de noticias especializada en políticas sociales, es una de las voces más autorizadas en información social y de salud. Fue presidente de la asociación Nacional de Informadores de Salud (ANIS), jefe de prensa de la ONCE, director de comunicación del Ministerio de Trabajo y redactor jefe de Sociedad en La Razón, Diario 16, entre otros medios. Actualmente, compagina su trabajo como directivo con sus colaboraciones en Televisión Española, su afición al Atleti  y su familia.

 

¿Cuáles piensa que deben ser las cualidades de un periodista del siglo XXI?

Las de siempre: buscar la información, confrontarla con las fuentes, hacer algo diferente y especializarse, sobre todo especializarse.

Estamos en la época del periodismo ciudadano: todo el mundo opina porque puede ser escuchado. ¿Qué puede aportar el periodismo tradicional en este contexto?

Todo. Yo no creo en el periodismo ciudadano. Me parece muy bien que la gente opine, que utilice las redes sociales. Esa es la diferencia con lo que ocurría antes, cuando los editores coordinaban la información. Ahora la información se difunde a través de las redes sociales, pero tiene que hacerla un periodista; no podemos dejarla en manos de ciudadanos. Justamente ahora hace falta más que nunca un periodista, para que explique tanta información como hay.

¿Y esos nuevos formatos basados en la inmediatez, en qué medida afectan a las agencias?

Nos afecta en la medida en que tenemos que seguir luchando en lo que hacíamos antes, y cada vez con más fuerza y más diferenciación. Porque si no, otros van a dar lo que nosotros solemos ofrecer. Ahí  está la profesionalidad: en llegar rápido, de manera diferente, e informar, informar adecuadamente.

Efectivamente, y esa rapidez que en Internet se multiplica, ¿cómo se puede combinar con el rigor?

Es que el rigor es inherente al periodismo. Yo no creo en el periodismo objetivo, creo en el periodismo riguroso. Si no eres riguroso no haces periodismo. El rigor es un elemento más del periodismo y probablemente el más importante.

Y en esa línea, vivimos en la sociedad de la prisa, la gente reclama formatos breves: ahí tenemos éxito de Twitter, de aplicaciones que resumen las noticias… ¿Cómo se puede compaginar eso con la necesidad de contar los matices, con el periodismo de análisis?

Es que el periodismo de análisis es el que está triunfando en el mundo. Si nos fijamos en los ejemplos prácticos más interesantes -The Economist, o The Wall Street Journal-, son periódicos que profundizan en las informaciones, que dan diferentes puntos de vista, que analizan de manera amplia y tienen éxito. Yo creo que ese es el objetivo que nos debemos marcar toda la prensa del mundo.

El New York Times acaba de cambiar su modelo de negocio y el grueso de beneficios no le llega por publicidad sino por suscripciones. El Mundo también acaba de cambiar su muro. ¿Cree que la solución pasa por el pago de contenidos?

Seguramente el pago de contenidos sea la mejor vía para que el periodismo siga funcionando. Pienso que siempre habrá un grupo de personas que exijan una información más despiezada, más concienzuda. Siempre se ha hecho y seguirá haciéndose.

Servimedia es una agencia con unas notas de identidad muy claras…

Sí,  es un caso único en el mundo. Nacimos hace 25 años con un doble objetivo: informar de los temas sociales y permitir que personas con discapacidad pudieran trabajar con nosotros. En torno al 40 por ciento de los trabajadores tienen algún tipo de discapacidad. Eso nos hace ser diferentes en la sensibilidad, tanto por los asuntos que tratamos como por las personas que trabajan. Son profesionales como los otros, que trabajan como cualquier otro periodista. Lo que pasa es que uno es alto, otro es rubio, otro es ciego y otro va en silla de ruedas. Es una línea que nos distingue y estamos muy orgullosos de ella.

¿Internet os ha cambiado mucho como agencia?

Nos ha cambiado a todos. Todos hemos tenido que ir adaptándonos y tenemos nuestros perfiles y redes, tanto como Servimedia como por el hecho de ser periodistas. Es una ventaja que nos permite llegar a públicos a los que antes no podíamos llegar. Como agencia de noticias, nuestros principales clientes antes eran los medios de comunicación. Ahora, gracias a Internet, podemos llegar a más gente qué pueden ser clientes nuestros.