Hay pocos personajes públicos en el mundo a cuyas palabras se saque tanta punta como a las de un Papa. Sin embargo, a Joaquín Navarro-Valls no parece que esto le haya preocupado nunca: “es una dinámica propia de la información. Me parece inútil intentar cambiarlo” Durante sus 22 años a la cabeza de la comunicación del Vaticano, consiguió modernizar la información de la Iglesia e instaurar un estilo de apertura, transparencia y complicidad con los medios.

Aunque trabajó antes como médico y como periodista en distintos medios, siempre será recordado como el portavoz de la Santa Sede.

A lo largo de su carrera ha vivido momentos en los que el mundo entero estaba pendiente  de su información, en 1998 se desplazó a La Habana para negociar directamente con Fidel Castro los detalles del histórico viaje de Juan Pablo II a Cuba. Pero sin duda, el mayor desafío profesional de su carrera fueron los últimos días del Papa, cuando la totalidad de las grandes cadenas televisivas convirtieron el Vaticano en un enorme plató para retrasmitir en directo un acontecimiento histórico que siguieron millones de personas en el mundo entero. Un momento clave para el portavoz, también desde el punto de vista personal.

Navarro-Valls continuó en su puesto los primeros meses del pontificado de Benedicto XVI, y ahora es Presidente del Consejo asesor de la Universidad Campus Bio-Médico de Roma y Presidente de la Fundación Telekom Italia. Ha recibido numerosos premios periodísticos y ha sido distinguido con varios doctorados honoris causa en universidades de todo el mundo.

Además, es autor de más de un centenar de libros, pero cuando se le pregunta  para cuándo su libro sobre Juan Pablo II dice que se le pone el dedo en una llaga,  en un imperativo moral. Esperamos que pueda encontrar pronto la ocasión.