Y en esto llegó internet. Y con él, la televisión, al igual que los otros medios, se ha visto inmersa en un verdadero terremoto que amenaza su hegemonía como medio líder de información. Conscientes del peligro que les acecha, las cadenas buscan la forma de adaptarse a este nuevo ecosistema. La tecla decisiva es la capacidad de innovar.

El último Digital News Report – una encuesta reciente realizada por las Universidades de Oxford y Navarra- revela que, en España, la televisión sigue siendo el medio preferido por la mayoría para recibir información; aunque su audiencia también decrece frente al avance imparable de los medios online. Entre los jóvenes, el declive es todavía más acentuado. ¿Qué ha cambiado y cómo se enfrentan los informativos de televisión a los nuevos tiempos?

El primer cambio viene marcado por la abundancia de información audiovisual. Internet ofrece la posibilidad de acceder a un elenco prácticamente ilimitado de imágenes en movimiento. Por ejemplo, el repositorio más popular, Youtube, crece al ritmo de 300 horas de vídeo por minuto y suministra cada día 5000 millones de videos a sus usuarios.

Tradicionalmente, la ventaja competitiva de los informativos de televisión, frente a la prensa o la radio, residía en las imágenes. Sin embargo, ahora las imágenes ya no son su patrimonio exclusivo sino que casi todos los medios online, conscientes de que el público los demanda, incluyen vídeos informativos.

Además, la radiodifusión convencional juega con desventaja frente a la distribución a la carta que ofrece internet. Ahora ya no es necesario esperar a que comience el informativo de las nueve de la noche para ver las imágenes del día, porque los vídeos están disponibles en cualquier momento.
En busca de la innovación

En este contexto, la necesidad de innovar resulta evidente. Sin embargo, los informativos de televisión parecen soportar el lastre de una cultura empresarial y profesional reticente al cambio. Durante décadas, los espacios informativos apenas han evolucionado en sus formas narrativas. Por eso los programas de noticias de todas las cadenas son muy semejantes: dos presentadores van dando paso a videos, generalmente breves, que emplean formatos muy similares.

Esos formatos y modos organizativos están pensados para distribuir contenidos a través de la antena convencional. Sin embargo, el entorno digital demanda un tipo de producción adaptable a distintos soportes y medios de difusión. Por ejemplo, es muy conveniente producir contenido diseñado especialmente para ser consumido a través de las redes sociales, en teléfonos móviles.

Pero no todo son desventajas. Los informativos de las principales televisiones constituyen marcas bien posicionadas en el mercado. Desvela también l Digital News Report que, en España, Antena 3, TVE1 y La Sexta son los principales referentes informativos, por delante del diario El País, que ocupa el cuarto puesto.

Además, las televisiones cuentan con periodistas y técnicos experimentados, que conocen bien el oficio de informar con imágenes en movimiento. Y, por si fuera poco, disponen de archivos audiovisuales de los que carecen la mayoría de los medios digitales de reciente creación.

Según la especialista británica Lucy Küng, autora del libro Innovation in Digital News, las empresas que han alcanzado el éxito en este ámbito destacan por mantener una buena disposición hacia el entorno digital y una gran capacidad de innovar. Además, según esta autora, el éxito en el complejo mercado de la información digital suele apoyarse en la capacidad de los líderes de las empresas y en estrategias bien definidas. Estas podrían ser las claves que determinen el éxito o fracaso de las televisiones en el inevitable proceso de adaptación a este nuevo ecosistema informativo. Sin duda, algunas sabrán adaptarse; tal vez otras no lo consigan.

 

Bienvenido León | @bienveleon