Periodista. Así se define Daniel Toledo  en su perfil de twitter. No necesita decir más porque ya lo ha dicho todo. Es de esos periodistas de  calle, auténtico, vocacional.  Especialista económico, ha pasado por numerosos medios hasta acabar  como Redactor de Empresas y Comunicación de El Confidencial.

 

¿Por qué quiso ser periodista?

Primero porque me gustaba escribir y porque me gustaba contar historias. Cuando eliges esta carrera tus pensamientos son bastantes mas idealistas de lo que la realidad te demuestra, pero básicamente son esas dos cosas las que me impulsaron a estudiar Periodismo.

No estamos en los mejores momentos para la profesión y con los nuevos modelos de negocio quizá la calidad de la información se resienta ¿Cómo recuperar el prestigio?

Lo más revolucionario que se podría hacer hoy es volver a las bases. Cuando digo volver a las bases hablo de que no hay nada mas revolucionario que dar noticias, pero hemos llegado a un punto en que la mayor parte de medios están muy ideologizados y básicamente te dan la noticia de ayer con una ideología, una tesis y lo que la gente necesita en la calle es que le cuenten historias, independientemente de su perfil ideológico. En definitiva: no hacer tanta política y sí mas información, que es lo que sabemos hacer

Con el uso de las redes sociales, cada vez  se  aguantan  menos los formatos largos. ¿Cómo hacer  compatible el formato breve con dar una información completa?

Las redes sociales pueden ser fuente de información en un  momento determinado pero no suplen a lo que es una noticia contada por un periodista, bien contextualizada y bien armada. En eso se está trabajando también, en ir a modelos donde la información se compacte más. No acabo de ver el encaje  de  las redes sociales aplicadas a la información. Creo que ésta se consigue viendo y quedando con gente,  leyendo informes…

¿Y crees que los lectores valoran esa diferencia?

Creo que sí. Iremos a modelos de prensa en papel mucho mas concienzudos, probablemente muy finos, con pocas páginas pero con información de mucho peso, de mucho relieve. Será para una elite que probablemente pagará más dinero del que paga ahora.

Ante este cambio de modelo de negocio ¿qué puede hacer el periodista?

Creo que nosotros tenemos la obligación de  llegar a todo el mundo y habrá que buscar las fórmulas y los soportes. Creo que los medios de comunicación han perdido el contacto con la calle y creo que es esto  lo que está detrás.  Sería muy reduccionista pensar que sólo un cambio del modelo de negocio puede estar detrás de unos desplomes como los que estamos viendo, creo que eso invita a una reflexión importante desde el punto de vista de los gestores.

¿Es posible mantener la propia independencia y pertenecer a un gran grupo empresarial?

Puedo darte datos. Grandes corporaciones de este país como Santander, La Caixa, Telefónica  están en el accionariado de grupos de medios y por eso me parece impensable que tengan un tratamiento desfavorable. Yo creo que esto es lo que menos han cuidado los grandes grupos hoy;  les ha cogido una crisis  económica brutal y el mercado publicitario se ha reducido a la mitad y, ante ese escenario,  están muy apalancados, con deudas muy importantes. Es evidente que hay grupos que han estado rozando la quiebra técnica y no te puedes arriesgar a perder un anunciante.

¿Volverán los medios  a ser  las  grandes empresas que han sido  y que han generado tanto dinero?

Creo que hay cosas que hay que revisar y preguntarse si un presidente ejecutivo o un consejero delegado pueden ganar millones de euros. A lo mejor el negocio no da para eso, da para que diez familias vivan bien. A lo mejor hay que volver a estructuras más austeras y empezar por los principios. Creo que ha habido una burbuja en el campo mediático de querer tener un periódico, una radio,  una tv y, al final, son grupos que no han sido sostenibles ni han sabido monetizar ese esfuerzo de crear imperios. En ese sentido es necesario revisar de arriba a  abajo los modelos de negocio.

¿Qué piensa del pago de contenidos?¿cree que tiene cabida?

Los periódicos van a modelos de ese tipo. Estamos en un momento en que los gestores han hecho procesos de reducción de costes, porque recortar costes es más fácil que monetizar su negocio en un momento de crisis.  Ahora ya han tocado hueso, las estructuras están más delgadas  que nunca y lo que toca es sacar rédito a lo que tienes,  por eso van a intentar buscar vías de pago. Yo no lo veo fácil. ¿Es el camino? creo que sí pero no va a tener un impacto rápido.

Se da el caso de medios en que  los propios periodistas son los que buscan formatos publicitarios …

Un periodista busca información. Si mezclamos eso con la publicidad perdemos la esencia de la profesión. La gente en la calle no es tonta y sabe lo que es un publirreportaje y esa relación se ha ido estrechando con la crisis y afecta al prestigio de la profesión. Un periodista está para hacer información, no  para buscar formatos publicitarios.

¿Qué futuro ves para los medios pequeños?

Los estudios a nivel internacional hablan de la necesidad de ir a estructuras pequeñas, ágiles, muy motivadas. Sí les veo futuro, primero porque vemos que las grandes estructuras, los grandes grupos tienen un  lastre brutal desde el punto de vista de cientos de trabajadores que se requerían para un trabajo  que cada vez va a ser menor.

¿Y el perfil ideal de un directivo?

Creo que su función es esencialmente defender a sus profesionales de las muchísimas presiones que va a recibir. Y evidentemente le tienen que cuadrar los números, los proyectos tienen que ser rentables, hay que ganar dinero… estas son las dos principales tareas y que no son fáciles.

¿Dónde debe poner el acento un futuro periodista?

Es muy importante que tenga claro que el trabajo es duro. Hay que tener mucha vocación y va a trabajar mucho. La profesión te compensa, vale la pena, tener un exclusiva es algo maravilloso. Creo que es imprescindible que cuanta más formación tenga mejor. Los idiomas abren muchas puertas, perfiles cada vez más económicos…todo lo que sea formación adicional te va a servir. Un director que tuve decía que un periodista tiene un conocimiento oceánico de un centímetro de profundidad. Si es más de un centímetro  mejor pero es verdad que hay que saber de todo y en ese sentido toda la formación que se tenga será poca.