Así ve la profesión el actual Rector de la Universidad de Navarra, antiguo decano de su Facultad de Comunicación y antiguo alumno de esa misma facultad. Ha sido también profesor de Estructura de la Información Periodística y vicedecano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Información en la Universidad del País Vasco. En su trayectoria universitaria cabe destacar el impulso y la dirección del Máster en Gestión de Empresas de Comunicación de la Universidad de Navarra.

Su contacto con la formación de profesionales de la comunicación ha sido y es continua, por lo que tiene muy claro cómo se define un buen periodista y qué cualidades debe tener para destacar en un entorno que parece cada vez más competitivo. Sólo lo parece, porque circulan muchos mensajes pero pocos son auténticos y de calidad. Sánchez-Tabernero es consciente de que justamente lo que distingue a un buen periodista de un mero transmisor de información es lo más complejo de conseguir: “Personas cultas, sensibles, con empatía hacia el público, con capacidades expresivas… Éste es el gran desafío de las facultades de comunicación: ser capaces de formar personas con esas cualidades, con esas pericias, con esas aptitudes, que son las que los diferencian de otros profesionales que no son excelentes”.

Excelencia y calidad son dos términos que siempre aparecen en las conversaciones con Sánchez-Tabernero cuando se habla de comunicación en cualquiera de sus facetas. En su último libro, Innovación en los medios: la ruta del cambio, escrito con el profesor Francisco Javier Pérez-Latre, habla también de la cultura de la innovación, de ser capaces de aportar ideas y contenidos y de crear nuevos modelos de negocio en este mundo que está en continuo cambio.

Pero, ¿quiénes son los buenos periodistas? “Los que saben convencer a sus empresas de que el rigor, la honestidad y el respeto al público son necesarios para que esa empresa tenga futuro”.